martes, 18 de mayo de 2010

El tiburón y otros demonios. Intro.

Después de más de un mes sin escribir en el blog vuelvo al ruedo, aunque en otras circunstancias y en otra tierra. No voy a continuar, por ahora, con el tema del demonio y sus cohortes infernales. Ese es un tema siempre vigente, lo retomaré en otro momento pues, no sólo encontré datos muy interesantes acerca de su evolución en el arte sino que encontré algunas curiosidades como el Papa negro que hay en Colombia. Habrán entendido que no hablo de raza. Hay seis Papas negros en el mundo y uno es colombiano. (los colombianos le sacamos partido a todo).

Mientras, el papa blanco no da tregua y arma un festín cada vez que abre la boca, en sus últimas declaraciones este fin de semana desde Portugal dice: La tercera revelación de la virgen de Fátima fue el sufrimiento de la iglesia por los casos de pederastia.

¿Sufrimiento de la iglesia? Así lo suelta y se queda tan tranquilo.

La virgen de Fátima apareció en un lugar remoto y le dio 3 secretos a 3 pastorcitos. Durante años el tercer secreto fue un misterio y ahora, de repente es revelado.

Uhm, no sé… me suena un poco a cuento chino. ¿qué más da si lo sabían por la virgen de Fátima, los reyes magos o los 3 cerditos? Hablamos de niños sexualmente abusados y ellos hablan de fantasías.

Pero si el frío y largo invierno berlinés me tenía híper-estimulado para escribir sobre el diablo, mi nueva situación laboral y geográfica me motiva a hablar de otro tema.

En este, y un par de artículos más investigaremos en el profundo y desconocido Océano. Aunque es un tema muy distinto encontramos una similitud con el demonio y su influyente figura malévola en nuestra sociedad. Por lo menos en este post.

Antiguos antepasados nuestros usaron formas animales en su representación del mal. Cuernos de cabra, patas y pezuñas de carnero o alas y cara de murciélago fueron algunas de las características animales con las que dieron cuerpo y cara al ángel rebelde.

Así mismo, en otros contextos la sociedad atribuyó a ciertos animales una imagen ¨demoniaca¨, malvada y de naturaleza violenta. En este caso concreto hablamos del tiburón al que se le ha construido una personalidad definida con un perfil psicótico basado en su temible figura. Imagen que se consolida a partir de la segunda mitad del siglo XX con la masificación del cine y la televisión.

Sin duda los medios son capaces de inculcarnos una idea con la misma rapidez que un microondas calienta un vaso de leche. Pero, para mi es obvio que no es culpa de los medios. Si a estas alturas piensas que el mundo es como lo muestra Hollywood, entonces tienes un problema.

Aunque pueda parecer estúpido, no somos capaces de diferenciar la ficción de la realidad y ese si es un problema muy grande.

Le damos características humanas a los animales y nos creemos el cuento. Flypper, por poner un ejemplo.

Si vas de viaje familiar, de pareja o lo que sea en una embarcación por el mar y un grupo de delfines se acerca a nadar a su lado, es muy posible que alguien quiera tirarse a nadar con ellos. Los delfines son mis amigos- dirá él/la bañista- nos ayudan en caso que algún un tiburón quiera comernos, además bailan y saltan a través de un aro si les tiramos una sardina.

Sí, muy bonito. El problema viene si en ese grupo de delfines hay una cría, no sólo no lo/la van a defender, seguramente lo/la ataquen hasta matarle.

Otro ejemplo mediático reciente es “Grizzlye man”. En la película de Herzog vemos como la actitud del ecologista no sólo le costó la vida, lo cual no trasciende lo anecdótico, pero pudo causar la muerte de la población de osos que tanto quería defender.

Creo que lo peor que puede pasarle a los animales salvajes aparte de lo obvio, es perder el miedo a los humanos o ser defendidos por ecologistas pulgosos que muchas veces terminan siendo más perjudiciales para el medio ambiente y las especies que quieren defender que el problema en si. Hablo de los que no son biólogos ni ecólogos ni han investigado ni leído nada, actúan de buena fe, Pero lo hacen sin conocimiento de causa. Como quien libera un animal en un ecosistema extraño. Puede que arrase o desplace especies autóctonas, se multiplique sin control, mute…Mira que carpa tan bonita, pobrecita aquí encerrada en este acuario. Voy a soltarla en ese río. Vete carpa, eres libre, sé feliz!

Meses después verás aviones dejando armas y llevándose las carpas para venderlas en Europa. (chascarrillo para los que han visto la pesadilla de Darwin)

Esto demuestra también que no es voluntad lo que nos falta sino educación.



Cuando una idea, una imagen o un concepto se hacen universales y entran en nuestra cultura pueden pasar generaciones enteras hasta que alguien se plantea que tan cierto, real o fundamentada puede ser. Y eso, en el caso de los animales y nuestra excesivamente domestica sociedad, significa asumir el derecho a aniquilar cualquier población justificando una posible amenaza.

Los escualos han vivido en la tierra durante 400 millones de años y eso son muchos, muchos años. Nadie conoce el mar mejor que ellos, se han mantenido fieles a su estilo sobreviviendo a todas las especies predadoras. Pero no son capaces, igual que ninguna especie de sobrevivir a la raza humana.

Aunque pescadores y consumidores justifican cazar al tiburón por ser un animal violento con el ser humano, no se le da caza por ser una amenaza, se le caza únicamente como deporte o por sus aletas para hacer sopa, el resto del cuerpo, jadeante, vivo todavía se tira al mar.

Después podrás comerlas en muchos restaurantes de comida asiática. Popularmente se le atribuye efecto afrodisíaco, contra el mal de ojo, contra el cáncer de pelo, y puede que hasta sirva contra la convulsión espontánea. Pero eso no justifica la muerte de tantos animales. Es muy poca la carne que se aprovecha, es cruel como acto y ha mermado la población en un 90% en los últimos 50 años.

Los humanos somos seres excesivamente desaventajados y vulnerables en el mundo animal. Es como si no perteneciéramos al mismo mundo, en el nuestro no nos regulamos ni nos dejamos regular por la naturaleza, sobrepoblamos y sobreexplotamos. Donde llegamos construimos, cementamos y desplazamos.

Nos impusimos como raza y creamos un dios que nos dio este planeta maravilloso para disponer de sus recursos. Si hay animales es porque dios lo quiso así para alimentarnos. Ya pondrá más animales si se acaban.

Dios hacer tiburón, nosotros comer tiburón!

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